El cartel, la última pieza del cine

15 01 2012

 

Básico para la promoción de una película, el cartel esconde detrás un trabajo de diseño apenas reconocido

 
Una morena Uma Thurman fumando en el suelo para “Pulp Fiction“, la pareja de sombreros más clásica de Hollywood en “Casablanca“, Tony Montana, mitad blanco mitad negro en “El Precio del Poder” y las manos que manejan los hilos de una marioneta junto a Don Vito Corleone para “El Padrino“. Estos son algunos de los pósters más vendidos del mundo. Para los amantes del cine y del diseño son una imagen para decorar su hogar; para los coleccionistas una obra de arte que guardan con recelo.
 
Parece que este trozo de papel no es más que eso, pero en realidad es mucho más. Es la carta de presentación del film y la imagen que lo representará para siempre. Detrás del trabajo de un afiche se esconde un equipo de diseñadores desconocido que reclama un hueco más amplio en la industria del cine.
 
Si después de 57 años, los carteles de “Vértigo“, “Los Pájaros“, y “Anatomía de un asesinato” se siguen recordando es porque llevan la firma de Saul Bass, su creador. Para los admiradores del director Alfred Hitchcock este nombre les sonará un poco, y nada para el resto de mortales. Para informar a estos últimos, Bass es considerado un referente del diseño gráfico del cartel y el precursor de los títulos de crédito como expresión artística.
En 1955 llegó a las salas de cine “El hombre del brazo de oro“, la controvertida película del director Otto Preminger sobre un heroinómano interpretado por Frank Sinatra. En la lata donde se guardó la cinta, una nota exigía: “Para los proyeccionistas: retirar la cortina antes de los títulos de crédito“. Por primera vez cobraban una importancia artística y lo mismo ocurrió con el cartel. En lugar de escoger el camino más fácil con el popular rostro de Sinatra, Bass decidió promocionar la cinta con la sencilla pero poderosa imagen de un brazo, símbolo de la adicción.
 
Una emblemática imagen, reconocible al instante e inmediatamente ligada con el film“, describió el realizador Martin Scorsese el estilo de Bass. Su herencia la recogen ahora los artistas que tratan de encumbrar este oficio al lugar que se merece. Uno de ellos es Óscar Mariné (Madrid, 1951), actual Premio Nacional de Diseño. Su firma está detrás de los carteles de “Todo sobre mi madre“, “800 balas” y “El día de la bestia“. Empezó diseñando carátulas de discos en los años 80 pero el éxito de la revista ‘Madrid me mata’ le permitió enfocar su vida hacía lo que más quería.
 
Mariné diseñó en un año el póster de “Todo sobre mi madre“, film que concedió el primer Oscar a Pedro Almodóvar. “Fue una de las imágenes más vistas fuera de España“, afirma el artista. El director manchego quiso involucrar personalmente a Mariné dentro de su equipo. “Almodóvar cuida mucho la imagen y sabe perfectamente que la gráfica del cartel es fundamental“, apunta Mariné. El éxito de este póster se refleja en que por primera vez no se cambió su diseño en ningún país del mundo. Mariné resume así la relevancia de su profesión: “Si la película no tiene un buen cartel, es como si no existe“.
 
Fundada en 2003 por Sergio González (Madrid, 1973), Barfutura cuenta bajo su firma más de 40 carteles. El año pasado diseñaron 18 póster para 10 películas. “No habrá paz para los malvados” es el último y con “Te doy mis ojos” se estrenaron en el mercado. “El bombazo de ese cartel fue nuestro trampolín“, reconoce su director.
 
Las productoras y las distribuidoras encargan, en la mayoría de los casos, un abanico muy amplio que incluye el cartel, el pressbook, los títulos de crédito, el cartel teaser y la página web. Marcan siempre unas directrices concretas respecto al resultado que desean obtener. Barfutura destina al diseño de un cartel una media de dos a tres meses.
La cabeza rapada del preso más bestia del cine español fue la protagonista del póster de “Celda 211“. Sergio Rozas, responsable de esta obra, es uno de los cinco diseñadores de User t38. La ‘producer’ de este estudio, Marga García, señala sin tapujos que “el trabajo de cartelería no supone algo rentable en absoluto“. Otras fases del proyecto como la post-producción y la pre-visualización garantizan los beneficios a estas pequeñas empresas. “Hacemos los carteles por pasión, realmente y hablando de números, no nos aportan casi ingresos“, reconoce la productora.
 
El cartel debe reunir al menos una condición indispensable: provocar. “El póster no es el factor número uno que consigue que el público pague por ver una película, pero es lo más visible”, admite Rozas. Desde su creación en 2001, su colección de trabajos asciende a más de 30, de los cuales el más laureado fue “El Laberinto del Fauno“.
 
González defiende que los cartelistas merecen también una categoría para optar a un Goya. “Trabajamos igual que los maquilladores“, reprocha el diseñador de Barfutura. Mariné manifiesta la necesidad de situar a los profesionales del póster al mismo nivel que el director o el encargado de la fotografía. “Somos el único medio para que la gente conozca la película. El cartel es el envoltorio del caramelo. Si es feo, lo que está en el interior no se va a vender“, subraya González.
 
 
 




007 Licencia para anunciar

8 05 2011

 

¿Qué será lo próximo? ¿Saturar el smoking de Daniel Craig de pegatinas? Si la taquilla no le responde, en su próxima aventura no se descarta que la MGM obligue a James Bond a ser un auténtico escaparate andante

 

 

En su última película, “Quantum of Solace”, el agente 007 nos vendió las bondades de la Coca-Cola Zero, del nuevo reloj Omega, del más selecto Vodka de Smirnoff o del último teléfono móvil de Sony Ericcson. Amén del inevitable Aston Martin.

Esta técnica es conocida como product placement -publicidad encubierta o, lo más políticamente correcto, publicidad por emplazamiento- y es habitual en películas, series de televisión y videojuegos. Un ámbito en el que el agente 007 es todo un experto. Ahora la crisis financiera de la Metro obligará a Bond a ir más allá.

Según publica The Australian, la nueva entrega de la saga tiene previsto recaudar 45 millones de dólares en concepto de publicidad por emplazamiento. Un nuevo récord en esta disciplina que supondría cubrir un tercio del presupuesto de la película que dirigirá Sam Mendes.

Steven Spielberg, con “Minority Report” atesoraba hasta ahora el récord absoluto de recaudación por product placement. Segun la publicación, Lexus, Bulgari y American Express pagaron un total de 20 millones de dólares para aparecer en la película protagonizada por Tom Cruise en 2002.

Estamos hablando de un negocio que genera, según datos de la BBC, al menos 7.500 millones al año y que es casi tan antiguo como el propio cine. Así lo demuestra el hecho de que “Wings”, la primera cinta en ganar el Oscar a la mejor película en 1927, ya promocionaba sin tapujos la marca de chocolatinas Hershey.

El antes y después en esta técnica Hollywood también se lo debe a Spielberg. En 1982 la marca de caramelos Reeses Pieces pagó un millón de dólares para convertirse en el lazo de unión entre un niño y un alienígena en “ET el Extraterrestre”. Lo que un lustro más tarde hizo McDonalds en “Mi Amigo Mac” fue menos tierno y mucho más descarado.

El product placement tiene ejemplos paradigmáticos en algunos de los títulos más populares de los últimos años. La marca Fed-Ex -y su presencia casi tan constante como la de Tom Hanks, en “Náufrago”- los Nokia último modelo (de entonces) que aparecían en “Matrix” o “La Isla”, donde Cadilac, Puma y X-Box aparecen constantemente.

 

 

De hecho hay películas, como “Sexo en Nueva York”, “El Diablo Viste de Prada” o “Transformers”, que son un anuncio de hora y media. Un constante desfile de marcas entre plano y plano. También las hay que hacen mofa o burla sin tapujos de esta técnica como ocurría en “El show de Truman” o “El mundo de Wayne”.

Si hablamos de marcas, Apple es la envidia de todos. En 2010, fue proclamada número uno por el sitio especializado Brand Channel, al lograr presencia en 10 de las 33 películas más vistas en Estados Unidos durante el pasado año.

Curiosamente, acaba de estrenarse “The Greatest Movie Ever Sold” (“La película más grande jamás vendida”), un documental en el que Morgan Spurlock, responsable de la popular “Super Size Me” o la ya obsoleta “Where in the World Is Osama Bin Laden?”, que se dedica a desentrañar el lucrativo negocio de la publicidad encubierta.

 





22 04 2011

 

 

Aunque durante los próximos días la parrilla televisiva se llenará de clásicos como “Ben-Hur” o “Quo Vadis“, el cine religioso abarca también obras de profunda mirada mística en manos de maestros apócrifos como Dreyer, Buñuel, Bergman, Pasolini o Kim Ki-duk.

Obras maestras o películas de culto, les distingue el que, frente a la particularidad de cada doctrina religiosa, eligieron la universalidad del misticismo y convirtieron su búsqueda en un ejercicio de introspección antropológica.

El italiano Pier Paolo Pasolini, homosexual y comunista, dedicó a Juan XXIII, renovador de la Iglesia católica, su desgarrada y naturalista versión de “Il Vangelo Secondo Matteo” (1964), que fue alabada por las más dispares creencias. Personal pero profundamente respetuosa, con un Jesucristo depurado de toda grandilocuencia e interpretado por el español Enrique Irazoqui, la película engrandece con su humanidad el contenido ultraterreno, orquestado por música de Mozart, Bach y Billie Holiday.

Debería ser un escéptico, pero soy un escéptico que tiene nostalgia de creer“, reconocería el atormentado cineasta, todo lo contrario que otra rara avis de un país de arraigadas convicciones religiosas, el español Luis Buñuel, y su célebre declaración de principios: “Soy ateo, gracias a Dios“. Así, su cine trasluce su poso católico. El eremita de “Simón del desierto” (1965), la tentación necrófila de Fernando Rey en “Viridiana” (1961) y, por supuesto, “Nazarín” (1958) hablan, desde su perspectiva malsana, de conceptos como virtuosismo, pecado, milagro, penitencia y caridad.

Como contraste a las visiones latinas, algunas de las plasmaciones más bellas del sentido religioso se forjaron en el norte de Europa, donde los hilos conductores del cine de Bergman y Dreyer -incomunicación, pasión y pulsión trágica- se alzaban con los corsés religiosos.

Carl Theodor Dreyer, con ecos del tormento de su compatriota, el filósofo Søren Kierkegaard -que distinguía entre el Cristianismo de la Iglesia y la verdadera Cristiandad-, consiguió una de las piezas más hermosas del arte cinematográfico al centrarse en la religión con “Ordet” (1955), ganadora del León de Oro en Venecia.

Basada en una obra teatral del dramaturgo y pastor protestante Kaj Munk, la película analiza la fe como un inestimable potenciador de las capacidades humanas, como el placebo que permite a las personas dinamitar las barreras de la lógica, así como la universalidad del amor.

No hay diferencia entre el amor sagrado y el amor carnal (…) Lo bello en Munk es que comprendió que Dios no había separado las dos formas de amor. (..) Pero a esta forma de cristianismo se le ha opuesto otra, una fe sombría y fanática“, se lamentaba Dreier en el libro-entrevista “Reflexiones sobre mi oficio“.

Ingmar Bergman, hijo de un pastor luterano, aseguraba: “Espero no llegar a ser tan viejo como para llegar a ser religioso“, pero articuló sus obsesiones místicas en cintas como “El séptimo sello“, que deshojaba los mitos de la religión para llegar a la esencia del más allá, y en su trilogía sobre las relaciones entre razón y fe y mente y espíritu.

Como en un espejo” (1961), “Los comulgantes” (1962) y “El Silencio” (1963) son el devastador recorrido en el que extrapoló el diálogo estéril entre hombres al riguroso silencio de Dios con sus criaturas, radiografió las dudas vocacionales de un sacerdote y zarandeó los cimientos de la compatibilidad del mal terreno con la bondad suprema.

Así, su cine revisaba pilares fundamentales de los estudios teológicos como el Libro de Job y el problema de la teodicea y captaba la doble victoria de la religión: el yugo moral al que se someten los creyentes y el desamparo causado por su desmitificación.

En el siglo XXI, Kim Ki-duk ha renovado -minoritariamente- el cristianismo a través de un refrescante punto de vista oriental y aunque la espiritualidad es un factor común en su filmografía en fábulas simbólicas como “Spring, Summer, Fall, Winter… and Spring” (2003), sus referencias bíblicas fueron explícitas con “Samaria” (2004).

La película, ganadora del Oso de Plata al mejor director en Berlín, exploró la acción desinteresada en su más radical expresión, mezclando sexualidad, honor, redención y martirio en una explosiva parábola sobre la creencia como antídoto contra la desesperación.

Se habla de milagros porque nuestra vida es fría, y los personajes de mis películas necesitan y hacen uso de esa posibilidad como manera de fantasía y esperanza“, explicaba el cineasta en la presentación del filme.

A esta lista se suman Rossellini en “Francesco, giullare di Dio” (1950), Scorsese en “La última tentación de Cristo ” (1988), Ferrara en “Mary” (2005) y, si se quiere, Kubrick en “2001: A Space Odissey” (1968), que demuestran que los maestros del cine, como los de otras disciplinas artísticas, encontraron en la existencia de Dios, también a través de la negación o la duda, una inagotable fuente de inspiración.

Pero para los más nostálgicos o para recordar los grandes clásicos de la Historia del Cine, siempre nos quedaran:

 

 

Natividad

Título Original: Nativity

Año de Producción: 2006

Producción: Estados Unidos

Director: Catherine Hardwicke

Intérpretes: Ciarán Hinds, Keisha Castle-Hughes, Oscar Isaac, Hiam Abbass, Shaun Toub

Sinopsis:

Poco después de que José pidió la mano de María, el arcángel Gabriel la visito y presagio una profecía. Le anunció que Dios la había elegido para dar a luz a un hijo a quien pondría de nombré Jesús. Y así comenzó el largo y arriesgado camino de María y José, y el nacimiento de Jesús.

 

 

La pasión de Cristo

Título Original: The Passion Of The Christ

Año de Producción: 2004

Producción: Estados Unidos

Director: Mel Gibson

Intérpretes: James Caviezel, Monica Bellucci, Claudia Gerini, Maia Morgenstern, Francesco De Vito, Rosalinda Celentano, Luca Lionello

Sinopsis:

La pasión de cristo recrea las ultimas doce horas de en al vida de Jesús de Nazareth desde el momento que acude al Huerto de Los Olivos a orar tras la última cena, enfrentándose a las tentaciones de Satanás. Allí sufre la traición de Judas Iscariote, siendo arrestado y conducido a Jerusalén, para ser Juzgado por blasfemia, según denuncian los fariseos. Jesús es presentado ante Pilatos, en gobernador romano de Palestina, quien escucha las acusaciones levantadas contra él y se da cuenta que se trata de un asunto político, delegando el asunto en el Rey Herodes quién no tarda en devolverlo a las autoridades romanas para ser juzgado.

 

 

Jesús de Nazaret

Título Original: Jesus Of Nazareth

Año de Producción: 1977

Producción: Italia, Reino Unido

Director: Franco Zeffirelli

Intérpretes: James Earl Jones, Anthony Quinn, James Farentino, Anne Bancroft, Ernest Borgnine, Claudia Cardinale, Robert Powell Celentano, Luca Lionello

Sinopsis:

Jesús de Nazaret nació en Belén de Judea, entre los años 745 y 749 de la fundación de Roma. Durante treinta años vivió en Nazaret, bajo el reinado de Tiberio, se hace bautizar por Juan el Bautista y comienza su vida pública, estructurada en torno a la enseñanza de la doctrina, la realización de milagros y prodigios, y la reunión de discípulos, entre los que escogió a los doce apóstoles.

 

 

Ben-Hur

Título Original: Ben-Hur

Año de Producción: 1959

Producción: Estados Unidos

Director: William Wyler

Intérpretes: Charlton Heston, Jack Hawkins, Stephen Boyd, Haya Harareet, Hugh Griffith, Martha Scott, Cathy O’Donnell, Sam Jaffe

Sinopsis:

Judah Ben-Hur es encontrado culpable de intento de asesinato que él no cometió. Su familia es encarcelada y él es esclavizado en un barco de guerra. Tras una feroz batalla naval, consigue salvarse y se convierte en un maestro auriga. Para exigir su venganza, Ben-Hur decide competir contra Messala en las carreras de cuadrigas romanas. Ambos compiten, en una batalla contra la muerte. Sobreviviendo, Ben-Hur abandona las armas en nombre de Cristo y finalmente encuentra la redención. Ganadora de 11 estatuillas de la Academia, incluida a la mejor película en 1959 y al mejor actor (Charlton Heston).

 

 

Los diez mandamientos

Título Original: The Ten Commandments

Año de Producción: 1956

Producción: Estados Unidos

Director: Cecile B. De Mille

Intérpretes: Charlton Heston, Edward G. Robinson, Yul Brynner, Anne Baxter, Yvonne De Carlo

Sinopsis:

El recién nacido Moisés es recogido del río por la hija del faraón. Ella lo adopta y lo cría en la corte real. Cuando Moisés ya es mayor, se gana el aprecio del faraón y de la princesa Nefertiti, lo cual disgusta al hijo del faraón, Ramses. Cuando los israelíes en Egipto escuchan la revelación de Dios, Moisés guía a su pueblo hacia el desierto. Sin embargo, sus enemigos en Egipto les persiguen.

 

 

La biblia

Título Original: The Bible

Año de Producción: 1966

Producción: Estados Unidos

Director: John Huston

Intérpretes: Richard Harris, Ava Gardner, Peter O’Toole, George C. Scott, John Huston, Michael Parks, Franco Nero, Ulla Bergryd

Sinopsis:

Cuenta varias historias bíblicas, como la Creación del Mundo, la expulsión del hombre del Paraíso Terrenal, la expansión del Pueblo de Dios por la Faz de la Tierra, el Diluvio Universal o la destrucción de Sodoma y Gomorra.

 

 

Rey de Reyes

Título Original: King of Kings

Año de Producción: 1961

Producción: Estados Unidos

Director: Nicholas Ray

Intérpretes: Jeffrey Hunter, Robert Ryan, Siobhan McKenna, Frank Thring, Hurd Hatfield, Rip Torn, Harry Guardino, Viveca Lindfors, Rita Gam

Sinopsis:

Cuando las legiones de Roma conquistan Palestina, en un establo de un pueblo llamado Belén nace un niño que es adorado por pastores y por tres magos de Oriente que acuden a él guiados por una estrella. Ante el rumor de que ha nacido el Mesías, el rey Herodes ordena asesinar a todos los recién nacidos…

 

 

La túnica sagrada

Título Original: The Robe

Año de Producción: 1953

Producción: Estados Unidos

Director: Henry Koster

Intérpretes: Michael Rennie, Richard Burton, Jean Simmons, Victor Mature, Jay Robinson

Sinopsis:

Una de las más grandes historias de amor y fe que haya existido. Basada en la novela de Lloyd C. Douglas, presenta la Crucifixión de Jesús y el Nacimiento del Cristianismo en el Imperio Romano, en una historia llena de pasión.

 





Cine y Sida

1 12 2010

 

 

Fue en el verano de hace 29 años cuando la sociedad en general y la comunidad científica en particular se encontraron entre sus manos con una enfermedad desconocida hasta entonces, la que más tarde sería conocida como el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). Los miedos y las incertidumbres iniciales, la respuesta de los diferentes grupos sociales, las batallas contra la ignorancia, las luchas por el acceso a un tratamiento, la afectación de los individuos enfermos y su entorno han sido frecuentemente reflejados en diversos largometrajes que por haber sido realizados durante el tiempo de la epidemia pueden ser considerados como documentos históricos, merecedores de estudio por las generaciones venideras. Películas como “En el filo de la duda”, “Compañeros inseparables”, “Las noches salvajes”, “Kids”… entre otras, marcan un cuarto de siglo de la historia del SIDA para que el mundo no se olvide.

Para los historiadores de los comienzos del cine, entre los que destacan Charles Victor Langlois y Charles Seignobos, “la historia sólo se hacía con documentos”, que eran en aquel momento fundamentalmente escritos. Partiendo de ellos se podía proceder a la reconstrucción de los hechos históricos. Por eso, cuando los hermanos Lumière filmaron en 1895 la salida de los obreros de una fábrica, grabaron la vivencia del momento, pero además el mundo de la documentación histórica había ganado un instrumento de registro hasta entonces insospechable. A partir de entonces nunca se podría separar el cine de la historia.

Sin embargo, más allá de su función de mostrar imágenes de hechos, modos de vida, o incluso sentimientos propios de la época recreada, ficticios o reales, el cine se erigió en un arte activo en la medida en que conseguía simultáneamente modelar mentalidades, dominando el corazón y la mente, actuando de este modo, también, como agente transformador de la conciencia social y constructor de la historia.

El cine en este caso no necesitaba recrear el pasado. Hablando de SIDA el cine está, en cada momento, revelando el presente, mostrando las ansias y las esperanzas, enseñando a reaprender las vivencias del placer. Las películas cuyos argumentos tratan sobre el SIDA constituyen una documentación viva de la historia de una de las epidemias más devastadoras de la medicina contemporánea.

Hoy en el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, este es un pequeño granito de arena para aprender a conocer un poco mejor esta enfermedad a través del cine.

 

“La vida alegre”

De  Fernando Colomo. Con Verónica Forqué, Antonio Resines, Ana García Obregón, Massiel, Guillermo Montesinos, Miguel Rellan, Rafaela Aparicio, Chus Lampreave, Javier Gurruchaga, Paloma Catalán. (1987)

La acción se desarrolla en torno a un Centro de tratamiento y prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual en el barrio chino. La propietaria, Ana (Verónica Forqué), esposa de un alto cargo del Ministerio de Sanidad, conseguirá una gran clientela (prostitutas, drogadictos, homosexuales, etc.) y popularidad. Relata las aventuras extramatrimoniales de diferentes personajes sobre un trasfondo de transmisión de enfermedades venéreas.

 

“En el filo de la duda”

De Roger Spottiswoode. Con Matthew Modine, Alan Alda, Patrick Bauchau, Nathalie Baye, Christian Clemenson, David Clennon, Lily Tomlin y Steve Martin. (1993)

En 1981 los diarios y periódicos especializados en medicina informan de la aparición de una extraña enfermedad. Las primeras hipótesis afirmaban que una mala nutrición producía una disfunción del sistema inmunológico: habían descubierto el SIDA. Entonces se crea una comisión médica de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dirigida por el doctor Don Francis (Matthew Modine) que viaja a África para recoger más datos.

 

“Philadelphia”

De Jonathan Demme. Con Tom Hanks, Jason Robards, Denzel Washington, Roberta Maxwell, Buzz Kilman, Antonio Banderas. (1993)

Es un alegato contra la discriminación por el SIDA y la homosexualidad. Andrew Beckett (Tom Hanks) es un joven inteligente con un brillante futuro profesional en la compañía donde trabaja como abogado. Es homosexual, tiene un amante latino y ha desarrollado el SIDA. Cuando comienzan los primeros síntomas de la enfermedad (sarcoma de Kaposi) es despedido acusado de negligencia profesional. Sabe que el motivo es otro y demanda a la empresa pero sólo hay un abogado en la ciudad, llamado Joe Miller (Denzel Washington), que finalmente se atreve a aceptar el caso.

 

Algún lugar

De John Gray con Sissy Spacek, Mary-Louise Parker y Lauree Berger. (1994)

Annie Marsten es una niña seropositiva cuya madre, Linda (Mary-Louise Parker), adicta a la heroína,  la abandonan en el hospital. La enfermera Susan Lansing (Sissy Spacek) se ocupa de ella y un año más tarde decide adoptarla. Pero la madre biológica demanda su custodia.

 

“Que nada nos separe”

De Peter Horton  con Joseph Mazzello, Brad Renfro y Diana Scarvid. (1995)

Erik (Joseph Mazzello) es un chico de 11 años que le cuesta hacer amigos y que vive con su madre, una mujer amargada desde que se divorció. Con el único que sintoniza es con su vecino Dexter (Brad Renfro), un niño enfermo de SIDA a causa de una transfusión. Viendo “Los últimos días del Edén” a Erik le surge una idea: buscar un remedio para la enfermedad de su amigo, esté donde esté. Conmovedora película que aborda el problema de las enfermedades infecciosas en víctimas inocentes.

 

“Kids”

De Larry Clark. Con Leo Fitzpatrick, Justin Pierce, Javier Nuñez, Sarah Henderson, Francine Fuertes, Joseph Chan, Johnathan Staci Kim y Raymond Batista (1995) 

La película refleja la historia de un grupo de adolescentes urbanos en Nueva York. Narra sus problemas y la búsqueda de la felicidad a través del alcohol, las drogas y el sexo. En ese ambiente viven su propia cultura lejos de la influencia de la familia y de la policía, realizando actos crueles de forma aleatoria. Uno de ellos, Telly (Leo Fitzpatrick), tiene una obsesión: saciar sus apetitos sexuales con chicas vírgenes (sexo seguro) y fanfarronear de sus conquistas. Una de las chicas, Jennie (Chloë Sevigny) da positivo en una serología de VIH y ésa había sido la única relación que ella había tenido.

 

Al caer la noche

De Christopher Reeve con Glenn Close, Bridget Fonda y Whoopi Goldberg. (1997)

Película que narra las consecuencias del SIDA en el entorno familiar. Danny es un joven enfermo de SIDA en fase terminal que regresa a casa de sus padres a pasar sus últimos días de vida. Mientras espera el fin irá recordando su infancia e intentará crear nuevos vínculos con su madre, Janet, a la que siempre estuvo muy unido. Con excelente reparto que aborda los prejuicios y los miedos a la llamada plaga del siglo XX. Incisiva y tierna a la vez.

 

“Todo sobre mi madre”

De Pedro Almodovar  con Cecilia Roth, Marisa Paredes y Penélope Cruz. (1999)

En 1999, en una España con cerca de 20.000 casos de SIDA, tras el elevado número detectado entre 1994 y 1997, Pedro Almodóvar filma una historia compleja, enraizada en la realidad femenina de los sentimientos de pérdida y amor, donde desafió los conceptos preestablecidos de familia, sexualidad y género. El amor surge como fuerza de vida en todas las relaciones, superando las maneras de ser y de pensar, los errores de la vida, el sexo deseado o incluso el padre ausente. Rosa (Penélope Cruz), está embarazada e infectada por el VIH.

 

“Las horas”

De Stephen Daldry. Con Meryl Streep, Julianne Moore, Nicole Kidman (2002)

Se cuentan simultáneamente la historia de tres mujeres de distintas épocas. Todas ellas están, de una u otra manera, relacionadas con la obra “Mrs. Dalloway” de Virginia Woof. El primero de los personajes es la propia escritora mientras escribe la novela y lucha con la depresión, otra es Laura Brown un ama de casa embarazada, que en 1949 planea organizar una fiesta para celebrar el cumpleaños de su marido y que está leyendo la obra de Virginia y la última es Clarisa Vaughn una mujer moderna que vive en Nueva York que se está preparando para asistir a la fiesta de su amigo Richard que está enfermo de SIDA y que finalmente termina suicidándose.

 

“En America”

De Jim Sheridan. Con Paddy Considine, Samantha Morton y Sarah Bolger (2002)

Después de perder a su hijo pequeño de un tumor cerebral Sarth (Samantha Morton) y Paddy Considine (Johnny) emigran de Irlanda  a Nueva York con sus dos hijas y se instalan en un miserable edificio lleno de los típicos personajes marginales neoyorquinos.  Su vida no es fácil  y se replantean si su decisión fue  la adecuada, además Christy tolera mal su embarazo. Todo cambia cuando entran en relación con Mateo (Djimon Houson), un enfermo terminal de Sida que se infecto al comienzo de la epidemia por una transfusión.

 

 

Carandiru

De Hector Babenco. Con Luiz Carlos Vasconcelos, Milton Gonçalves, Ivan de Almeida, Maria Luisa Mendoça, y Wagner Moura. (2003)

En los años 80, en el comienzo de la pandemia de SIDA, un oncólogo, el doctor Drauzio Varella, llega al centro penitenciario de Carandiru, en Sao Paulo, con el fin de poner en marcha un programa de prevención del SIDA. En la prisión conviven hacinados en condiciones desastrosas miles de reclusos, muchísimos más de los que estaba previsto que acogiera, situación que llevo al famoso motín y masacre del 2 de octubre de 1992.

 

“Yesterday”

De Darrell James Roodt. Con Kenneth Khambule, Leleti Khumalo, Lihle Mvelase, Harriet Lenabe, Camilla Walker. (2004)

Película que refleja la dramática situación del SIDA en Sudáfrica. Yesterday (Leleti Khumalo) es una joven sudafricana que vive con su  hija, Beauty (Lihle Mvelase) en un  pueblecillo apartado. Descubre que su marido (Kenneth Khambula), que trabaja como minero en Johannesburgo, la ha contagiado con el VIH cuando desarrolla un SIDA. Se da cuenta que su hija, pronto se quedara huérfana.

 

“Un año sin amor”

De Anahi Berneri. Con Juan Minujín, Mimí Ardu, Carlos Echevarría, Bárbara Lombardo. (2005)

Pablo es un joven escritor enfermo de SIDA. Con la premonición de que va a morir antes de fin de año, comienza a escribir su diario personal en el que relata los caminos por los que lo arrastra su enfermedad y la batalla incesante que libra para recuperar el mando de su cuerpo y de su vida. “No quiero escribir, me obligo“, se repite una y otra vez, y la obligación de escribir se transforma en la necesidad de seguir buscando la cura a su enfermedad y a su soledad. Pablo busca al amor de su vida o, tal vez, al hombre que le devuelva su vida plena. En esa búsqueda, donde publica anuncios de contactos en revistas y recorre el circuito gay de Buenos Aires, desemboca, muchas veces, en el sexo eventual de los cines porno y las discotecas.

 

“¿El presidente tiene sida?”

De Arnold Antonin. Con Jimmy Jean Louis y Jessica Geneus (2006)

La ONU, la Unión Europea y Canadá cofinanciaron la película para participar en la lucha contra esta enfermedad en Haití, el país más afectado por este flagelo en el Caribe. El filme cuenta la historia del presidente de un grupo musical, buen mozo, seductor y machista. Un día, una mujer lo rechaza, pretexto que da lugar a una advertencia contra el sida que afecta a 173.000 personas en Haití. Realizado por el cineasta haitiano Arnold Antonin, la cinta está protagonizada por el actor de Hollywood Jimmy Louis, de origen haitiano, quien compartió cartel en otros filmes con Bruce Willis, Harrison Ford o Jean- Claude Van Damme. Según el realizador, la película concientiza a una sociedad donde “se sigue creyendo que el sida es un maleficio que la práctica del vudú puede exorcizar“.”La mentalidad mágica desempeña un papel negativo en la percepción y en la lucha contra el sida“.

 

A pesar de todos los esfuerzos preventivos, el número de nuevos casos no para de aumentar por todo el mundo. Puede parecer absurdo, pero ésta es una enfermedad en que el modo de transmisión depende mucho de comportamientos y de las emociones, los cuales, en las situaciones límite están ligadas al placer y difícilmente pasan por las vías de la racionalidad. El SIDA se mantiene, un cuarto de siglo después del conocimiento de la enfermedad, como una afección estigmatizante y, por eso, escondida a nivel personal, de grupo, o incluso a nivel nacional, condicionando retrasos en el diagnóstico y tratamiento, o de los gobiernos, en términos de salud pública, y de los apoyos no gubernamentales en términos de fondos económicos.

Gran parte de las películas comentadas muestran la realidad histórica de una epidemia que ya dura mucho tiempo. Son sólo una parte, y alguna seguro que se olvida en la videoteca. Volver a verlas debe hacer sentir al espectador más responsable no sólo en sus actos individuales, sino también ante toda la sociedad.

Esperemos que en breve el cine pueda contar históricamente cómo se hizo realidad un sueño actual, el que descubrimientos médicos puedan ser capaces de frenar la transmisión del VIH entre los humanos.





31 10 2010

 

 

 

Halloween

Michael no descansa nunca y mucho menos en Halloween en este clásico del cine de terror que no puede faltar en una noche como esta. La noche de Halloween de 1963 Michael Myers, un chico de seis años, asesina a su hermana mayor con un cuchillo. Por este crimen, Michael es enviado a un psiquiátrico donde permanece durante quince años a cargo del Doctor Sam Loomis (Donald Pleasence).  El 30 de Octubre de 1978, Michael se fuga y regresa a Haddonfield (Illinois) para continuar lo que empezó…

 

 

 

El Resplandor

No hay película que cree más tensión y miedo que “El Resplandor”. Jack Torrance (Jack Nicholson), en compañía de su familia, acepta el puesto de vigilante durante el invierno en un aislado hotel que arrastra una macabra historia de violencia. Pronto las misteriosas fuerzas que habitan el hotel comienzan a ejercer su poder… haciendo de esta película una de las más terroríficas y de mayor suspense en la historia del cine.

 

 

El Exorcista

William Friedkin dirigió esta película, que vio la luz en 1974. Considerada por muchos como una de las mejores y más escalofriantes películas de terror de todos los tiempos. “El Exorcista” cuenta la historia de Regan, una joven niña de 12 años que es poseída por el Diablo. Su madre solicitará la ayuda de un sacerdote, el Padre Merrin, que practicará un exorcismo para liberar a Regan de la presencia del demonio. Lo más escalofriante de todo es que la película está basada en un supuesto exorcismo real que se practicó sobre un niño de 10 años que tuvo lugar en 1949.

 

 

Psicosis

Película inmortalizada por la escena del acuchillamiento en la ducha, “Psicosis” fue dirigida por el maestro del suspense Alfred Hitchcock. Cuenta la historia de Marion Crane, una mujer que huye de la justicia y acaba en un motel de carretera en una noche lluviosa y fría, en donde entra en contacto con Norman Bates, hombre misterioso y propietario del hotel. Norman vive con su madre en un antiguo caserón situado en la cima de una montaña, al lado del hotel que regenta, y las voces que se oyen por la noche saliendo de la vieja casa hacen que Marion tema lo peor. Un clásico del cine de terror que sin duda hará las delicias de cualquiera que decida verla, especialmente si es en la noche de Halloween.

 

 

Al final de la escalera

Esta película cuenta la historia de John Rusell, un reconocido compositor que, tras morir su mujer e hija en un trágico accidente, decide rehacer su vida alquilando una vieja mansión abandonada. Al poco de instalarse, Russell comienza a notar la presencia de algo o alguien en la casa. Dirigida por Peter Medak, “Al final de la escalera” se pudo ver por primera vez en los cines en 1980, y desde entonces no ha dejado de aterrorizar a millones de espectadores en todo el planeta. No lo dudes, una apuesta segura para esta noche.

 

 

 

Viernes 13

Jasón quiere venganza o quizás no… en esta primera entrega hay alguna que otra sorpresa. La franquicia se centra principalmente en el personaje de terror Jason Voorhees, que se ahogó en el campamento de Crystal Lake como un niño debido a la negligencia del personal del campamento el viernes 13 de Junio de 1957. Décadas más tarde, el lago se rumorea que está maldito y es el escenario de una serie de asesinatos en masa. Jason aparece en todas las películas, ya sea como el asesino o la motivación de los asesinatos.

 

 

Pesadilla en Elm Street

Freddy no se pierde ni un solo Halloween, os recomiendo la primera entrega, la original. En una pequeña localidad norteamericana comienzan a morir adolescentes. La hija de un policía descubre que estas muertes tienen alguna relación con un extraño individuo. Primera película de la famosa saga de terror protagonizada por Freddy Krueger, el individuo desfigurado que ataca, en sueños con unas enormes cuchillas colocadas en los dedos. Otro gran clásico de los ochenta para recordar justo ahora que además se ha estrenado hace poco su remake, o nueva versión.

 

 

The Ring

Naomi Watts se enfrentará a su peor pesadilla, ¿Podrá escapar? Un grupo de jóvenes fallecen súbitamente el mismo día y a la misma hora en lugares diferentes. Una periodista televisiva investiga lo ocurrido para conseguir el reportaje más importante de su carrera. Lo que descubre es aterrador. Las muertes son provocadas por una cinta de video maldita: todo el que la ve recibe una llamada telefónica y una semana después muere. Versión americana de la popular cinta que abrió la veda a la oleada de terror asiático.

 

 

Paranormal Activity

Recién estrenada su segunda entrega, es la excusa perfecta para ver la primera, de la que va camino de convertirse en la saga moderna de terror. Katie y Micah son una pareja que acaba de mudarse a su nueva casa. Tras pasar los primeros días en ella, empiezan a notar una extraña presencia durante las noches. Katie está preocupada ya que desde su tierna infancia ha sentido que estaba poseída y esta presencia está mostrando mucho interés en ella. Para descubrir qué ocurre realmente mientras duermen, Micah decide instalar una cámara de vídeo en la habitación, pero al extraño huésped no le gustará que le descubra.

 

 

Rec

Una de las películas españolas más taquilleras de todos los tiempos, fue dirigida por Jaume Balagueró y Paco Plaza. Se estrenó en los cines en 2007. Rodada a modo de falso documental, “Rec” te pone en la piel de Ángela, una joven reportera de televisión que, en compañía de su cámara Pablo, acompañan a una brigada de bomberos a lo largo de una noche para hacer un reportaje. Con lo que no contaba ni Ángela ni Pablo es que lo bomberos tendrían que acudir a un edificio en el que, fruto de un extraño virus, los inquilinos se están transformando en algo así como muertos vivientes. Ganadora de multitud de premios en el Festival de Cine de Sitges y en los Premios Goya.