En la mente de Tim Burton

18 03 2012

Las criaturas que habitan en la mente de Tim Burton, un cineasta de sensibilidad gótica que ha desplegado su universo de surrealismo en veinte películas confeccionadas durante tres décadas de carrera, se han instalado en la Cinemateca de París hasta el próximo 5 de agosto.

A través de 700 dibujos, muñecos o disfraces, el templo del cine en Francia recorre ampliamente la filmografía y la creación de Burton (Burbank, 1958), desde sus inicios adolescentes hasta el desarrollo de títulos como “Beetlejuice” (1988), “Ed Wood” (1994) o “Sweeney Todd” (2007), pasando por los años que estuvo en la factoría Disney.
Creo que todo el mundo debería ser capaz de sacar su alegría, pena, luz, oscuridad… Es importante ser capaz de expresarse, de cualquier manera“, comentó el director al presentar la muestra en París, el único punto de Europa donde pueda disfrutarse de la exhibición, concebida en 2009 para el MoMa de Nueva York.
Para Burton -que vive en Londres junto con su compañera, la actriz Helena Bonham Carter y sus dos hijos- las ilustraciones son su forma de comunicarse y de “explorar el subconsciente“, dijo.
Dibujos en acuarela, a lápiz y bolígrafo, plasmados en lienzos, láminas o esbozados en servilletas y páginas de periódico se mezclan con las marionetas de resina o las máscaras utilizadas en sus películas para articular un espacio plagado de escondrijos tétricos y de devaneos infantiles.

Al adentrarse en la retrospectiva “Tim Burton. La exposición“, el visitante tiene la sensación de penetrar en un fantasioso laboratorio para asistir en primera línea del proceso creativo de uno de los artistas más singulares de Hollywood, un cineasta que ha logrado aunar su poética y mórbida idiosincrasia con un rotundo éxito comercial.
Muchas cosas quizá empezaron con esos dibujos extraños, que quizá años después apliqué a películas o proyectos“, comentó el director, quien reconoció que el dibujo es una buena forma de mantenerse ocupado que le evita “caer en una depresión profunda“.

Dos nuevas películas en la recámara

La retrospectiva de París acontece en un año en el que el director estrenará dos nuevas películas: la adaptación de la serie “Dark Shadows“, que estrenará en el próximo Festival de Cannes y en la que volverá a contar con su actor fetiche, Johny Deep, y “Frankenweenie“, una versión canina y animada de Frankenstein que parte de un cortometraje que Burton firmó en 1984 y que llegará a las salas de Estados Unidos el próximo otoño.
Pero la Cinemateca de París, que proyectará toda la obra de Burton, no pretende explorar los largometrajes que ultima el cineasta, sino recrearse con lo monstruos oblicuos con dientes afilados que imaginaba un niño introvertido que se crió “en un ambiente suburbano y conformista” de la periferia de Los Ángeles.
Es producto de cómo he crecido“, explicó a la prensa sobre la exposición el que fuera en 2010 presidente del jurado del Festival de Cannes, quien reconoció que entró por primera vez en un museo cuando tenía 18 años.
Corría entonces 1976, el mismo año en el que ingresó en el Instituto de las Artes de California, fundado por Walt Disney para formar dibujantes para sus estudios. Al terminar, Burton logró un contrato con la casa de animación por antonomasia, donde trabajó cuatro años.
Fue el período en el que realizó los cortometrajes “Vincent” y “Frankenweenie” y cuando conoció a parte del equipo que le ha acompañado desde entonces, aunque tuvo que salir de Disney para hacer realidad su primer largo.
En un momento dado en Disney, en el que tenía mucho tiempo para dibujar lo que quisiera“, recuerda el director, que describe aquella etapa como una de las más fértiles de su vida.

A finales de los ochenta y principios de los noventa recibiría el aplauso del gran público, con cintas como “Beetlejuice” o “Batman” y se introduciría en una constante de éxito que le ha convertido en un director de culto que sigue seduciendo en taquilla.
Durante los próximos cinco meses, la Cinemateca de París ofrece la posibilidad de escrutar el “proceso de reflexión” de un genio que ha creado, dibujado, coloreado, dirigido y animado un indómito universo que, por primera vez en Europa, abre sus puertas a los extraños.





La meca del cine está en…Villarejo de Salvanés

15 01 2012

 

 

Con ocho años, cuando acompañaba a su padre de pueblo en pueblo a proyectar películas, Carlos Jiménez no sabía dónde meterse cuando la que tocaba era una de terror. “Cuando aparecían esos monstruos no podía ni verlas, ayudaba a proyectarlas pero me escondía“. Por aquella época, de cabina en cabina, comenzó el ‘hobbie’ que marcó su vida.

50 años entre proyectores, bobinas y palomitas. Una versión madrileña de “Cinema Paradiso“, la deliciosa película de Giuseppe Tornatore que retrataba el amor al cine del pequeño Salvatore, que, como Jiménez, pasaba las horas muertas en las salas de proyección. “De pequeño recogía las piezas e iba limpiándolas y guardándolas“, recuerda Jiménez, el mecenas del primer museo de Cine Profesional y Tecnológico de España, abierto esta semana en Villarejo de Salvanés.

Un babilónico espacio donde por cinco euros se puede disfrutar de 500 proyectores –entre ellos dos de los hermanos Lumière– y de más de 22.000 afiches cinematográficos. “Aquí hay piezas que no se pueden ver en ningún lugar del mundo“, presume Jiménez, que conseguía los objetos cuando los cines cerraban o en casas de subastas.

En una de ellas, en EEUU, se hizo con una figura del premio Oscar de unos seis metros de altura que preside el patio de butacas del antiguo cine París, ahora la sala principal del museo. “Cuando lo compré me dijeron que era uno de los que estuvo en el Kodak Theatre“, matiza su dueño.

 





Indiana Jones y su arca llegan a Valencia

5 01 2012

 

 

Vista la traca que acecha en su interior a nadie le extrañará que el arca perdida esté en la ciudad de las fallas. Hablamos del arca cinematográfica de Indiana Jones, claro, y no de la de Biblia, artefacto legendario de las tribus de Israel que ningún arqueólogo en su sano juicio, con perdón de Indy, se pondría hoy a buscar. Pero aunque sea una pieza de atrezzo moderna es increíble la capacidad de fascinación que posee. Es, dentro de la ficción, el arca real, la auténtica, la mismísima que aparecía en “En busca del arca perdida” (1981) y una las atracciones de la simpatiquísima exposición Indiana Jones y la aventura de la arqueología, que, bajo el lema “Mira lo que hemos encontrado” , puede verse en el Museo de las Ciencias Príncipe de Asturias.

Se la ve tranquila, al arca, en su vitrina, toda dorada, con sus angelitos ensimismados. Sin embargo en una pantalla se proyecta la secuencia de su imprudente apertura y se observa cómo los nazis se desmontan literalmente. La exposición, realizada por Lucasfilm Ltd y presentada por Nacional Geographic Society (NGS), incluye muchos más objetos originales de la saga fílmica, hasta un centenar, que cautivarán a los aficionados. Empezando por un maniquí con la indumentaria de Harrison Ford en “Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal” (2008). ¡Quién no soñaría con ponerse la cazadora de cuero!

Una senda Indy nos conduce en un recorrido por las películas a través de dibujos preparatorios (entre ellos uno de los primeros del personaje de Indiana Jones, rodeado premonitoriamente de cobras), escenas de la serie y elementos diversos. Entre los hitos del recorrido, el ídolo chachapoyas con expresión de mala leche, el cabezal del bastón de Ra que quema en la mano del agente de la Gestapo Toht, el vestuario pseudolevítico del arqueólogo rival René Belloq para el nefasto ritual de apertura del arca, hasta las botellas de Jack Daniels que trasiega Karen Allen en la concurrida taberna del Nepal. Las piedras Sankara, el horrendo casco ceremonial del villano thug Mola Ram, servidor de Kali; la cruz de Coronado… ¡Pero si es que hasta está el santo Grial! Bueno, los dos, el sencillo y el que hace que se pierda la guapa, ceñida y ambiciosa Else. Entre lo más impresionante: la Harley de Shia LaBeouf en la cuarta entrega, uno de los 13 esqueletos alienígenas de cristal sentado en un trono de oro de Akator, y el cuerpo semidescompuesto de Francisco de Orellana, en su armadura, recién extraído de su tumba en el cementerio de Chauchilla.

La gracia de la exposición es que pone en relación el mundo del gran arqueólogo de ficción con la arqueología y los profesionales reales. En diferentes secciones paralelas se narran historias de búsquedas y descubrimientos -las tumbas de Ur por Woolley, Machu Picchu por Hiram Bingham, la civilización olmeca por los Stirling, o la modernísima excavación de tumbas precolombinas en El Caño y Conte (Panamá)-, se explica el método arqueológico y se contrastan las peripecias de Indy con el trabajo auténtico de los arqueólogos. Todo ello a través de otro centenar de objetos, estos sí antiguos de verdad, procedentes de excavaciones pertenecientes al Museo de Arqueología de la Universidad de Pensilvania y al museo de la propia NGS: tablillas y sellos mesopotámicos, vasos griegos, estelas egipcias, cerámica mesoamericana. Destacan piezas de oro del cementerio real de Ur, vasijas de Nazca, una tablilla cuneiforme con el que se tiene por el mapa más antiguo del mundo, o un fragmento de vasija, la más vieja evidencia de elaboración de vino.

 





Los vestidos de cine de las leyendas de Hollywood a exposición

27 11 2011

 

 

Trasladarnos a la época del cine clásico a través de los vestidos y trajes más extravagantes, curiosos o bellos que han hecho brillar a leyendas del cine como Marilyn Monroe, Vivien Leigh o Judy Garland es un sueño que ya está al alcance de todos. Ahora, el vestíbulo de Teatro Chino de Grauman en Los Angeles nos ofrece esta oportunidad.

Así, este teatro se convierte en un escaparate de una gran colección de trajes utilizados por grandes estrellas de Hollywood en las películas que las llevaron a la fama.

¿Quién no recuerda el majestuoso vestido hecho de cortinas verdes que elegantemente vistió Vivien Leigh en “Lo que el viento se llevó“, o la recatada blusa de la jovencita y espabilada Judy Garland en la cinta “El mago de Oz“?. Otra pieza inolvidable que podrá verse en la exhibición será el provocativo vestido de lamé dorado tejido con hilos de oro y plata que lucía la despampanante Marilyn Monroe en “Los hombres las prefieren rubias“.

Muchos de estos trajes de colección, como informa Los Angeles Daily News, provienen del jubilado agente de talentos Aimee Joyce. Una selección de más de 800 trajes de película que cobran de nuevo el protagonismo que tuvieron sus dueñas y nos transportan a la época del Hollywood dorado.

No hay ninguna colección, que yo sepa, que sea tan completa como ésta“, afirmó Aimee Joyce. “Podemos ver trajes de la época del cine mudo hasta los que se usaron en Terminator en la década de 1980.”

La mayoría de la colección, sin embargo, viene del diseñador y viejo amigo de Aimee, John Lebold. Él y Aimee quieren que lo que se recaude de la subasta de la colección vaya a beneficio de proyectos de obras de caridad como el Fondo Giving Back y el Teatro de Danza Americana.

Via: EuropaPress

 





Fellini es homenajeado en Miami

28 09 2011

 

Con una muestra de carteles, bocetos y películas

 

 

La muestra “A la mesa con Fellini“, que recoge objetos tan peculiares como las servilletas de restaurantes donde escribió y dibujó el realizador italiano, centra el homenaje que rendirá mañana jueves el Miami Dade College a uno de los artífices de la modernidad cinematográfica.

La exhibición que tendrá lugar en el Teatro Tower reúne recuerdos y retazos de la vida de Federico Fellini, como carteles, bocetos y notas que escribió el creador de una expresión cinematográfica cercana a la decadencia, las paradojas o los excesos, que quedó reflejada en su cinta “La Dolce Vita“.

El acto será presentado en colaboración con el Concejo Internacional de la Alcaldía de la ciudad de Miami y Gabriella Carlucci, alcaldesa de la ciudad de Margherita di Savoia (Italia).

La muestra se inaugurará con la proyección de la película “La città delle donne” (“La ciudad de las mujeres“, 1980), que narra la historia de un viajante de comercio cuyos escarceos con una mujer en un tren se interrumpe cuando ésta se marcha súbitamente. La búsqueda de la misteriosa mujer se convierte en un viaje de ensoñación que lleva al viajante a una convención feminista en un gran hotel, donde es atrapado y amenazado por un grupo de mujeres.

Gianfranco Angelucci, exdirector de la Fundación Fellini en Rímini (Italia) y autor de la novela “Federico F.“, sobre los últimos días del cineasta, estará a cargo de la presentación de la película.

Al término de la proyección, se ofrecerá una degustación de platos titulada “Taste of Puglia“, donde se probarán delicias italianas que evocan las películas de Fellini.

Además, del 30 de septiembre al 16 de octubre, el Teatro Tower ofrecerá una retrospectiva de las películas de Fellini con entrada gratuita.