El clásico de la semana

10 05 2010

La tia Tula”

la grandeza de nuestro cine

 

Miguel Picazo hizo con “La tía Tula” posiblemente su mejor película, un clásico para el cine español. Una película basada en la obra literaria homónima de Miguel de Unamuno.

La película cuenta como protagonista con Aurora Bautista, uno de los rostros asociados al régimen, que había interpretado ya a ni más ni menos que a Juana la Loca, Agustina de Aragón y Teresa de Jesús, y que aquí cambia por completo de registro para dar vida a una solterona que, tras la muerte de su hermana, debe ocuparse de sus sobrinos y su cuñado, un hombre que espera de ella algo que nunca podrá darle, atrapada como está en la maraña de tabúes y represiones de la España de la época.

La tía Tula” es el retrato psicológico y social de la sociedad española de provincias, con personas como la Tula, un cúmulo de contradicciones poderosas e infranqueables, por un lado, una rigidez y rectitud espartanas, por otro, un volcán en plena ebullición, zarandeado por el deseo y la transgresión a poder derribar toda la monotonía que la envuelve. Aurora Bautista hace un trabajo memorable del personaje, de esa mujer/madre educadora y de poderosa personalidad, pero sumida en la mediocridad vital más absoluta.

Estamos ante un lúcido y osado drama que, centrando su punto de mira minuciosamente sobre la España profunda de los pueblos en los años sesenta, aborda de frente una temática escabrosa y subyaciente, con la virtud de un guión magníficamente adaptado de su novela predecesora.

Con una gran fuerza punzante y una atmósfera enrarecida por pasiones a flor de piel, apenas reprimidas bajo la frágil superficie, Miguel Picazo traslada al celuloide la esencia vital de los deseos y debilidades humanas enfrentados entre el decoro y la decencia impuestos por una sociedad de férreos principios religiosos y de observancia de las apariencias.

Mordiente, sutil y crudo es el análisis de la situación de una mujer cuya sexualidad ha sido sofocada de raíz por la sociedad de mediados de siglo, para la que el sexo y el amor apasionado era uno de los grandes temas tabúes. Tula es la abanderada de muchas mujeres que interiorizaron dicha represión y que se vieron sometidas a la doble moral de una cultura hipócrita y en exceso ‘mojigata’, que ha existido y seguirá existiendo en todas partes. Esa doble moral dictaba que las mujeres debían ser castas de pensamiento, sumisas y abnegadas, dedicadas de lleno a su cometido de esposas y madres, mientras que los hombres, por ser hombres, estaban dotados de ciertos deseos y sentían la necesidad de desfogarlos.

La inteligencia de sus diálogos y situaciones dramáticas hacen que se vea hoy en día, con gran interés, y la tensión sexual entre Tula y su cuñado, tras la muerte de la hermana y mujer, respectivamente, da lugar a una escena valiente para su época, de bastante violencia contenida y con mucha fuerza, cuando él cede a la tentación y la intenta forzar. Incluso completamente actual.

Su director, Miguel Picazo le comentaba a Antonio Castro en “El cine español en el banquillo”, que ‘la película pasó a la Junta de Calificación. La clasificaron muy bien y le dieron ocho cortes, que no afectaban a la historia en sí, pero que le quitaron carga de profundidad’. En las notas el autor nos da cuenta de estos cortes, especialmente los referidos a una secuencia montada en paralelo en la que Tula y sus amigas hablan acerca de la virginidad, mientras su cuñado se va de putas a un club de las afueras.

La película es un ajuste preciso, de soberbia sobriedad, un trabajo poderoso y seco, una obra contundente que deja una huella indiscutible. Un documento sociológico incluso, más allá de su condición de clásico y de obra maestra del cine español.

New York se rinde ante  “La tía Tula

Sería injusto que en esta pequeña revisitación de esta obra maestra, que el tiempo no ha hecho sino fortalecer, no incluir la huella imborrable de su estreno en New York , casi impensable para un film español de los años 60. Retrato de aquella España mesetaria, habitada por un colectivo humano que parecía tomado en serio por primera vez, y que Picazo, frente a la reinante beatitud peninsular, supo reproducir con tanta limpieza y dureza, que todavía hoy nos deja boquiabiertos, donde un público entusiasta no daba crédito a sus ojos ante el esquema narrativo de una realidad social española de profunda y compleja dimensión, en la que no faltaban las resonancias dramáticas del naturalismo. Una realidad captada en tiempo presente que se aliaba, con todo el afán polémico de la investigación social, a tan deslumbrante esplendor como el que emanaba de la potente personalidad de sus personajes.

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“Toda una conmoción para el cine español de los sesenta. Asombrosa adaptación de la novela de Unamuno que alcanza un rigor dramático y una solidez formal inaudita”

 

 

 

Datos de interés de “La tia Tula” en DVD:

  • Título original: La tia Tula
  • Año: 1964
  • Director: Miguel Picazo
  • Actores: Aurora Bautista, Carlos Estrada, Enriqueta Carballeira, Irene Guitérrez Caba

Contenido Extra:

  • Ficha artística
  • Ficha técnica
  • Filmografías selectas

 

Palmarés cinematográfico 

Festival Internacional de Cine de San Sebastián

- Premio San Sebastián a la mejor dirección (Miguel Picazo)

- Premio Perla del Cantábrico al mejor largometraje de habla hispana

Círculo de Escritores Cinematográficos

- Mejor película

- Mejor director

- Mejor actor de reparto (José María Prada)

- Mejor actriz de reparto (Enriqueta Carballeira)

Premios Sant Jordi

- Mejor película española

- Mejor interpretación en película española (Aurora Bautista)

- “La tía Tula, prodigio de serenidad“. Jordi Batlle. El País (06/01/1986)