Documentos Cinematográficos:

9 10 2011

 

 

El guión sobre la difícil vida de un mago que el mítico director dejó guardado en un cajón hace más de cincuenta años ve ahora la luz de la mano del director y dibujante de cómic Sylvain Chomet

 

 

¿Cuánto mide el talento? Casi dos metros. Se preguntarán ustedes el porqué de esta cifra tan redonda. Sencillo: aproximadamente 190 centímetros era la altura de Jacques Tati, uno de los genios más indiscutibles y con más talla que el mundo del arte ha dado. Tocado con un sempiterno sombrero y dando caladas a su pipa, Jacques Tatischeff (Le Pecq, Yvelines, 1907-París, 1982) no podía disimular, aunque no hiciera gala de ello, sus orígenes aristocráticos. Incluso cuando se ponía en jarras, cada mano a un lado de la cintura, se notaba el porte de quien era nieto de un aristócrata ruso que fue agregado militar en la embajada de aquel país en París.

El joven Jacques tuvo una infancia desahogada y vivió sin estrecheces, aunque estudió lo justo e hizo todo el deporte que pudo. Le gustaban el tenis y la equitación, pero donde realmente se desenvolvía bien era con el balón de rugby. Sin embargo, el espectáculo estuvo presente casi a la par que el deporte. En 1940 se sube a un escenario en París y cosecha un éxito notable con imitaciones de  deportistas y jugadores. Sus gestos y, sobre todo, su manera de transmitir sin palabras le acercan al público desde el primer momento. En esa época comparte los primeros aplausos con su pareja escénica y esposa en la vida real, Herta Schiel, a la que, siguiendo los consejos de su hermana, abandonó al enterarse de que estaba esperando un hijo, una decisión de la que Tati se arrepintió durante toda su vida.

Unos cuantos años más tarde, Tati escribe el guión de “El ilusionista“. Era 1956 y el texto permaneció guardado en un cajón durante más de cincuenta años en el Centro Nacional de Cinematografía. El tiempo no ha pasado para esta cinta de animación dirigida por el dibujante de cómic galo Sylvain Chomet, quien ha creado un delicioso universo a la manera de Tati a partir de las experiencias de un mago a la antigua usanza que recorre los pueblos a golpe de magia. ¿Funcionan los trucos de siempre? El prestidigitador, que guarda un parecido más que razonable con el director de “Mi tío“, es capaz de sacar un conejo de una chistera, aunque no de superar el fin de una era, la del music-hall, por lo que no tiene más remedio que dejar paso en los teatros al éxito de los conciertos de rock para adolescentes.

 

Cargada de reconocimientos

Tati escribió “El ilusionista” entre 1956 y 1959. La historia, sobre el irremediable paso del tiempo, hablaba de cosas que él conocía demasiado; Tati prefería esconderse tras la figura del Sr. Hulot. Incluso llegó a declarar públicamente que esta película era un asunto demasiado serio para él“, explica Chomet sobre esta cinta que llega a nuestras salas cargada de reconocimientos: nominada a los Oscar y a los Globos de Oro como mejor película de animación en 2011, triunfó además en esta categoría en los Premios del Cine Europeo, los César y en los del Círculo de Críticos de Nueva York en 2010. 

Dentro del tono agridulce que caracteriza todo el filme, la melancolía del paso del tiempo se une a la de la relaciones padre-hija, condenadas, como el music-hall, a transformarse con los años. “Esta película contenía todo lo que adoro del director e ilustraba su apego por las pequeñas manías humanas. Pero jamás hubiera imaginado que me sentiría tan cerca de él al recrear uno de sus guiones. Sin embargo, pensándolo con perspectiva, es natural. Todo lo que hice fue añadir mi poesía visual a la suya, y en mi fuero interno sabía que iba a funcionar“, añade el realizador. Las imágenes son, de hecho, el motor narrativo principal de esta historia, casi exenta de diálogos, aunque llena de matices. “El argumento era tan simple que su narración fue extremadamente compleja de concebir. Sin embargo, podía visualizar cada escena a medida que las iba leyendo: ese texto me hablaba, me evocaba imágenes. Es un tipo de relato que no estamos acostumbrados a ver adaptado en animación: no seguía la regla básica de los largometrajes animados, ya que estaba claramente destinada a adultos“, asegura Chomet.

Los desafíos de trasladar el genio de Tati a  la gran pantalla no fueron pocos. Sin duda, animar el personaje del ilusionista fue uno de ellos. “Tati nunca contaba ningún chiste en ninguna película. Lo que resulta gracioso no es lo que dice, sino las situaciones en las que se encuentra. Por tanto,  yo no podía dotar su cara de demasiada expresividad. En “Mi tío” y “Las vacaciones del Sr. Hulot” su rostro está impasible y sólo se expresa mediante gestos. Tuve que trabajar mucho para restituir su arte de mimo en las posturas del personaje dibujado“, explica Laurent Kircher, animador principal de este personaje.

 

El cómico de la gestualidad

Otro reto, quizá el mayor, es no decepcionar a los muchos admiradores de la obra del cómico con la primera película en cuarenta años con su nombre en los títulos de crédito: “Por supuesto que es una película de Tati, pero es mi película de Tati. Evité el humor negro para buscar su poesía natural. A veces describo a mis personajes de una manera demasiado chirriante, pero no en esta cinta“. En definitiva, una nueva muestra del genio del cómico francés al que, al contrario que este prestidigitador, el paso del tiempo no le ha pasado ninguna factura.

 

Las cuatro caras del Sr. Hulot

 

Las vacaciones del Sr. Hulot” (1953)

 
Se trata de la primera de las cuatro películas que Tati dedicó a un personaje que se ha convertido en un icono del cine cómico. Aqui las meteduras de pata del personaje en una pensión familiar en la costa serán el germen de desternillantes «gags».

 

Mi tío” (1958)

En la segunda entrega de este personaje, que le valió el Oscar a la mejor película extranjera,  Hulot aparece por primera vez con la gabardina y los calcetines a rayas característicos. El contraste entre tradición y modernidad, uno de sus grandes temas, se trata en esta cinta con la presencia de Hulot en una casa ultramoderna.

 
Playtime” (1967)

 
Hulot se enfrenta de nuevo a la modernidad en esta película, una gran producción que tuvo graves problemas de distribución. Tras su fracaso en el ámbito comercial francés, Tati no consiguió estrenarla en Estados Unidos, por lo que su productora quebró y, durante un tiempo, le quitaron los derechos de sus películas.

 

Trafic” (1971)


Inmerso en una situación financiera complicada, Tati encarna por última vez a su personaje fetiche, en esta ocasión, un hombre ya integrado en el ‘sistema’: es un diseñador de coches en una pequeña empresa parisina que inventa una forma de transformar una camioneta en una autocaravana.

 

 

Sitio Web Oficial de Jacques Tati

 

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Documentos Cinematográficos:

31 07 2011

 

 

 

 Los fans le hicieron rico y convirtieron “Star wars” en una religión. A cambio, el cineasta les devolvió una cuestionable revisión digitalizada. El documental “The people versus George Lucas” analiza ahora por qué se torció el idilio entre creador y público.

 

 

Hace no mucho tiempo, en una galaxia cercana, un joven idealista plantó cara a la industria con una peliculita de aventuras espaciales que cambió el rumbo de la historia. Imbuido por el chamanismo de Carlos Castaneda, la mitología comparada de Joseph Campbell y la ciencia-ficción televisiva de “Buck Rogers” y “Flash Gordon”, George Lucas parió “La guerra de las galaxias”. Cualquier parecido con su realidad no es mera coincidencia. En esta alegoría, él se atribuyó el papel de Luke Skywalker y se inspiró en su amigo Francis Ford Coppola para el de Han Solo. Juntos lucharon contra el imperio (Hollywood) y el emperador (Nixon).

Pero con el éxito llegó la corrupción. “No puedo negar que al entrar a formar parte del sistema me sentí como Darth Vader cuando se pasó al lado oscuro“. Esta declaración de Lucas en una entrevista televisiva es una de las muchas pistas para comprender la demonización de su figura que plantea el documental “The people versus George Lucas”, presentado en España en el último Festival de Cine de Sitges.

 

Lucas contra su legado cultural

En 1988, el cineasta declaró en el Congreso contra Ted Turner por querer colorear las películas en blanco y negro. “No debería permitirse la reescritura de nuestra historia cultural“, adujo. Al año siguiente, “Star wars” se convertía en una de las 25 primeras películas en ingresar en el National Film Registry de la biblioteca del Congreso, un registro de películas “cultural o históricamente significativas“.

La memoria no perdona. En 1997, Lucas relanzó la trilogía original remasterizada. “La cuestión es que sumó a los retoques digitales retoques formales y narrativos. Y aquí empezó el mosqueo de los fans“, cuenta Alexandre O. Philippe, director de “The people versus George Lucas”.Desde una perspectiva legal, no hay duda de que Star wars pertenece enteramente a su creador. Pero en el momento en que se adopta como un bien cultural, se abre el debate: ¿significa que pertenece también al pueblo? Fue entonces cuando la relación de Lucas con los fans se volvió disfuncional“.

 

¡Han Solo disparó primero!

Entre los cambios más mosqueantes, el encuentro mortal entre Han Solo y el cazarrecompensas Greedy en la cantina espacial. En el original, Han Solo le disparaba a sangre fría; en la reedición, Greedy abría fuego antes. “Esa es la parte que no nos contaron cuando hablaron de restaurar sus efectos especiales: que también traicionaría el espíritu de algunos personajes, que iba a restar riesgo y brutalidad para convertir Star wars en un universo más seguro donde no quedaba espacio para que el espectador diferenciara por sí mismo entre el bien y el mal“, reflexiona Chris Gore, fundador de la web Film Threat.

La campaña “Han Solo shot first” se convirtió en uno de los primeros hits virales, saltando de las camisetas a los fan films (películas hechas por fans) mofándose del asunto o, sencillamente, expresando su cabreo. Una vez más, se ponía de relevancia la figura de Lucas como generador (voluntario o no) de fenómenos culturales.

La anécdota no lograba ensombrecer la auténtica polémica: la declaración expresa de no volver a lanzar nunca la trilogía tal y como se vio en su estreno en cines originalmente. “Su excusa para no hacerlo ha ido cambiando“, recapitula Philippe. “Ha dicho que el negativo original se había perdido con el nuevo montaje, algo difícil de creer, o que cuesta demasiado dinero restaurar las películas, un argumento que no podemos aceptar de alguien que ha construido un imperio de 25.000 millones de dólares a costa de la devoción popular“.

Tan solo una fracción de ese imperio proviene de las cintas. La mayoría se debe al merchandising.En el documental“, prosigue Philippe, “resulta revelador verle declarar en una entrevista de 1971: ‘Me gusta pensar en mí como en un fabricante de juguetes que hace películas’. ¡Ya dijo eso seis años antes de estrenar Star wars!”.

 

¡Aparta ese ridículo bicho!

Si los fans necesitaban una diana para su furia, Lucas se la brindó con la precuela. El entusiasmo ante “La amenaza fantasma” (1999) se desinflaba cuando aparecía en pantalla Jar Jar Binks, un híbrido entre Ronaldinho y un C3PO de la era hip-hop. Se suponía que la intención era conquistar a los niños que los padres querían sumar a la congregación“, dice Philippe.

El empeño por erradicarlo de la galaxia dio lugar a otro fenómeno, los fan edits (montajes de fans). La cuestión es: ¿resulta lícito borrarlo? Según declara Neil Gaiman (autor de Sandman) en el documental, “los fan edits son una respuesta legítima al arte, pero nadie tiene derecho a llamar a mi puerta y decir: ‘No me gusta ese personaje, sácalo de tu libro“.

Henry Jenkins, profesor de comunicación, va más allá: “Nos dirigimos a una cultura cada vez más participativa. ¿Cómo va a afrontar eso George Lucas? En los últimos 30 años, por ejemplo, Alicia en el país de las maravillas ha tenido infinitas recreaciones que han contribuido a expandir su universo. En el caso de Star wars da la sensación de que tendremos que arrebatárselo en su lecho de muerte“.

 

Que la fuerza del 3D te acompañe

Sin embargo, el universo Star wars no deja de expandirse. Coincidiendo con la celebración por el 30º aniversario de “El imperio contraataca”, Lucas acaba de anunciar que a partir de 2012 veremos la saga completa, empezando por el “Episodio I: La amenaza fantasma” en 3D en los cines. Y en 2011 saldrá un nuevo cofre en Blu-ray, sin el metraje original, claro. David Brin, autor del libro “Star wars on trial”, recuerda: “Este tipo de decisiones trae a la memoria una entrevista del New York Times donde Lucas expresaba su desprecio por la civilización democrática y su preferencia por la autocracia, algo que ha quedado bien claro en las cuatro últimas películas (sí, incluida El retorno del Jedi). Esta opinión es respetable en cualquier persona, si no fuera porque resulta ofensiva y desagradecida hacia esa civilización. La misma que ha sido tremendamente generosa con él“. “Seguiremos dándole nuestro dinero“, concluye Philippe. “Los mismos que tanto le critican se postrarían a sus pies“.

 

 

Sitio Web Oficial de Star Wars

 





Documentos cinematográficos:

7 11 2010

 

 

¿Sabía que “Los siete magníficos“, con Yul Brynner al frente, no volvieron a México sino a Agost? ¿Qué “El Cid” reencarnado en Charlton Heston tomó Peníscola en vez de Valencia? ¿Qué el sol de Alicante casi funde a Christopher Lee, el Drácula más Drácula del celuloide? Una web que promueve el turismo de cine en España reúne todos estos rodajes

 

 

Dénia ha sido Singapur gracias a la magia del cine, que también ha logrado el milagro de que las laderas del Montgó dieran el pego a la hora de recrear el estruendoso volcán “Krakatoa“, que nunca estuvo “Al este de Java“. No contento con esto, el Séptimo Arte convirtió el barrio del Carme de Valencia en el bohemio Montmartre y el Colegio Notarial de la calle Pascual y Genis en el Hotel Ritz de París, en “The Garden of Eden“, la película sobre la inacabada novela de Hemingway interpretada por Mena Suvari, la joven del baño de pétalos de rosa de “American Beauty“.

Además, Christopher Lee, el Drácula más más famoso de la gran pantalla, también repartió mordiscos a diestro y siniestro en el castillo de Santa Bárbara de Alicante, ciudad escogida por Jess Franco para su “Count Dracula” por su “excelente arròs a banda“.

Estas anécdotas, que se han generado alrededor de casi 40 largometrajes de habla inglesa rodados en la Comunitat Valenciana desde 1959 hasta hoy en día, se pueden encontrar en una web en inglés (silver-screen-spain.com) que desde Valencia promociona en el extranjero el turismo de cine en España.

La página, puesta en marcha sin ninguna ayuda pública, descubre a los turistas los lugares de nuestro país en en los que se han rodado más de 460 películas de habla inglesa. Sus creadores son el profesor de inglés Robert Yareham, un londinense al que el amor trajo a Valencia hace ya 30 años, y el ingeniero en Telecomunicaciones Juan José Cermeño.

Yareham recuerda que el mítico Orson Welles “decía que España no es un país, sino un continente, debido a su variedad de paisaje“, y por este motivo “él rodó tanto en España“, entre ellas una versión de “La isla del tesoro” en 1972, en la que el “Ciudadano Kane” se vistió en Alicante del taimado pirata cojo Long John Silver.

Como buen cinéfilo, Yareham sabe que el invento de los hermanos Lumière es “un valor añadido para el turismo“. Así, la trilogía de “El señor de los anillos“, rodada en las agrestes montañas de Nueva Zelanda, “ha hecho que crezcan las visitas a este país de Oceanía“, mientras “el pequeño pueblo de Dyersville, en Iowa (EE UU), se ha convertido en un foco turístico después de que Kevin Costner localizara allí su Campo de sueños“.

 

El sobrino de Trotsky

Y es que cine y turismo van de la mano en España desde el momento que el productor norteamericano Samuel Bronston, sobrino del revolucionario León Trotsky, desembarca en nuestro país para alumbrar títulos míticos como “Rey de reyes“, “55 días en Pekín” o “La caída del imperio romano“. Así, dos obras de este Midas del celuloide rodadas en tierras valencianas, “El Cid” y “John Paul Jones“, marcaron el inicio del ‘boom’ turístico de Peníscola y Dénia.

Que Hollywood viera a partir de 1959 un nuevo El Dorado en España fue “una cuestión de oportunidad“, según Yareham. La apertura del régimen franquista hizo que las multinacionales pusieran sus ojos en nuestro país, “pero como no podían sacar sus ganacias al extranjero, decidieron invertir en películas rodadas en España para el mercado exterior“. La colaboración de las autoridades franquistas puso el resto, ya que sólo en “El Cid” hicieron de extras 1.500 soldados de reemplazo.

El primer ‘silencio, se rueda’ del imperio Bronston en España se escuchó en 1959 en Dénia, ciudad que John Farrow transformó en un pueblo escocés para convertir en película la vida de John Paul Jones, el heroico creador de la ‘Navy’, la marina de guerra de EE UU. Con un presupuesto de 200 millones de pesetas, toda una fortuna en aquella España que aún no había olvidado las cartillas de racionamiento, se trajeron dos barcos desde Italia y otro desde Barcelona que fueron reconvertidos en fragatas del siglo XVIII.

 

Dénia, el Hollywood de la Marina

Yareham atribuye la elección de Dénia “al entusiasmo de un miembro del equipo de Farrow, John Cabrera, cuya familia era originaria de este municipio de la Marina“. Esta cinta, que se vio en España como “El capitán Jones“, fue el debut cinematográfico de Mia Farrow, la hija del director australiano y de la actriz Maureen O´Sullivan, la Jane de Tarzán. La ex de Frank Sinatra y Woody Allen, entonces una adolescente de 14 años, fue reina de las fiestas de Dénia de ese año.

La costa de la Marina, la isla de Benidorm y el castillo de Dénia se pueden reconocer en las escenas de esta película y de otras epopeyas navales que aprovecharon el atrezo del puerto dianense, como HMS Defiant o la doble entrega de “Los Tres Mosqueteros” de Richard Lester, en la que D´Artagnan, perdón Michael York, grita «¡Al fin Dover!» ante el Cap de Sant Antoni.

Los Siete Magníficos“, con la reluciente calva de Yul Brynner, no volvieron a México sino a la Serra del Castellar, en Agost, donde aún quedan restos del poblado mexicano que se alzó para el rodaje.

Two Much“, la aventura americana de Fernando Trueba con Antonio Banderas y Melanie Griffith, convirtió el puerto del Campello en un muelle mejicano, mientras que películas más recientes atraídas por los estudios de la Ciudad de la Luz, como “Triage” o “Mi vida en Ruinas“, la secuela de “Mi gran boda griega“, han convertido el palmeral de Elx en África o Xàbia, Altea y Guadalest en pueblos griegos.

 

El Cid” de Peníscola

El Cid“, con Charlton Heston, Sofia Loren y Raf Vallone, dejó huella en Peníscola, como las puertas de entrada a la ciudad amurallada, que fueron levantadas como decorado de la película. Morella también recuperó sus trincheras de la Guerra Civil para “Tierra y libertad” del británico Ken Loach.

Valencia ha sido escenario de curiosidades como “The boy who stole a million” (“El niño que robó un millón“), de Charles Crichton, famoso por comedias como “Un pez llamado Wanda“. Esta cinta de 1960 es el primer largometraje en inglés que recoge la «cremà» de una falla.

Menos suerte tuvo nuestra fiesta en “El retorno de la Pantera Rosa“, un fallido intento de Blake Edwards de continuar con las aventuras del inspector Closeau más allá de la muerte de Peter Sellers, ya que la «mascletà» de la plaza del Ayuntamiento se confunde con los carnavales. Para la historia queda que fue el último trabajo de David Niven.

 

Por RAFEL MONTANER, publicado en LEVANTE – EMV, del 24/10/2010